ENTRE TRETAS Y AVISOS ANTES QUE LLEGUE LA PAPA

Redacción

Entre muchas historias o anécdotas contadas por pocas personas valientes, cansadas de tanto temor, haremos público un caso que valdría la pena mencionar sobre lo que el ha observado.

Reservaremos el nombre, por motivos de seguridad.

Todo lo que acontece con la ayuda de algunos temerosos, para que los que dominan la colonia puedan evadir la presencia policial

Lo llamaremos sr. Incognito.

Esta colonia Las Cañas, lleva años siendo asediada por pandilleros de la mara Salvatrucha y la Dieciocho. Es un lastre que actualmente tiene a esta colonia sometida por la renta, drogas y el control para que “ellos” sean avisados cuando la autoridad llega a patrullar. Según la conversación con Incognito; cuando la “la papa” llega a la colonia para hacer patrullaje, estos tipos prácticamente buscan los lugares idóneos para escapar o son ayudados por algunos cheros o ciudadanos que no quieren tener problemas con ellos.

Ellos buscan desde lo más complicado hasta lo más sencillo para esconderse. Lo más interesante es que en estos grupos hay niños entre 10 o 13 años, que como no saben las autoridades que ellos ya son miembros de pandillas, estos pueden pasar desapercibidos y estos mismos, alertan a los mayores para buscar las salidas perfectas. Por ejemplo: Incognito, ha observado más de una vez que cuando los mareros van huyendo de la policía estos buscan la casa de una señora que no tiene construido en su plafón y, estos se avientan a los balcones de esa casa y escapan por el plafón a modo de salir a otro pasaje siguiente. Incognito, comenta que hasta han arruinado los balcones y le han quebrado vidrios a la casa. Prácticamente, usan esta y otras casas como un trampolín para eludir la persecución de la policía.

La policía o “la papa”, casi nunca ubican como es que se escabullen estos delincuentes. Ellos además ocupan otras tretas bastante inteligentes. Incognito, cuenta que una vez que fue a hacer una compra al final de su pasaje cruzando la calle, en horas de la noche, vio claramente como uno de estos niños al ver que venía la patrulla, tranquilamente se fue a sentar a la cama de un pick up estacionado, como para hacer creer que era de un familiar. La policía le paso enfrente y no tenían idea que ese muchachito era marero. Al ratito que pasaron, este estaba alertando a los otros por donde se había el carro patrulla.

Otra forma que ha observado Incognito, es que estos tipos todos tienen celulares para apoyarse y mandarse mensajes. Desde tempranas horas de la mañana, tipo 5:00 am, estos tipos están en la cuesta de la calle principal, monitoreando si viene carro patrulla o preguntan a los que vienen bajando del microbús si esta la policía arriba. Lastimosamente, esta gente les ayuda. Estos tipos con la ayuda de estos menores de edad son una plaga en esta colonia. Incognito, siempre se encomienda a Dios para no tener que ser tomado como alguien que colabora con “la papa”.

También nos contó Incognito, que estos mareros en una oportunidad cortaron los candados de la casa de una vecina que se había ido para Estados Unidos y le robaron absolutamente todo y se apropiaron de la casa. Pero nadie dijo nada por temor. Y lo peor, lo hicieron a plena luz del día.

Incognito, nos comentó que todos los días ocurren estas situaciones y otras se viven a diario en esa colonia. Toda esto que se ha escrito es un testimonio verdadero y esperamos que los interesados en encontrar pistas para atrapar a estos mareros lo tomen en cuenta. Los plafones de casas son ideales para ellos o avisar por celular para evitar ser arrestados.

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