La integración estructural

Artículos sobre Entrenamiento Funcional y Deporte.

Autor: Adrian Schiavello

El objetivo del cuerpo humano es el «movimiento» en cada una de sus acciones, entendiendo que si no se mueve se pierde o se acorta, por eso el enfoque integral debe ir por encima del individual. El siguiente artículo invita a analizar al cuerpo humano como una unidad mas que la suma de músculos en posición pasiva.

Durante mucho tiempo observamos al cuerpo humano como músculos aislados en posición anatómica donde perfectamente podíamos ver cuales eran los músculos y donde estaban ubicados. Este punto de vista, no del todo real, analiza a los músculos desde su ubicación, origen, inserción, etc. Pero qué sentido tiene este análisis desde el punto de vista del movimiento humano? Cuál es la función de los músculos? Por qué se analizan los músculos aisladamente si las acciones se realizan con cadenas de grupos musculares?

Cuando observamos al cuerpo humano tal cual es, o sea, en movimiento, realizando acciones cotidianas como caminar, sentarse, agacharse, subir escalones, abrir y cerrar una puerta, etc, podemos ver que estas acciones se realizan mediante grupos de músculos en movimiento, sincronizados e integrados de tal forma que puedan realizar estas acciones.

Desde este enfoque se puede decir que el cuerpo humano es un «todo» que agrupa, integra y sincroniza músculos con el objetivo de lograr movimientos eficientes. Ahora bien, cuando se programan entrenamientos y poniendo esto en marcha es imprescindible entender que existen protocolos para que estas acciones se puedan realizar, ya que el cuerpo humano primero necesita controlar las fuerzas internas y luego pasar a las externas, tanto en acciones para la vida cotidiana como en el ámbito deportivo (amateur o de rendimiento).

En primer lugar al comenzar a entrenar se debe analizar cómo se mueve una persona, entender cómo utiliza su cuerpo diariamente, etc. Para esto existe la primera ley de control, donde el «controlar el cuerpo” es requerido para el comienzo de cualquier actividad, ya sea comenzar a correr, caminar, andar en bicicleta, subir escaleras, etc. Cuántas veces observamos que las personas sufren lesiones o daños por carecer de control de su cuerpo humano?
En segundo lugar es necesario el dominio del movimiento. Aquí es donde la aplicabilidad del ejercicio es la cuestión principal ya que es necesario que las personas tengan una adaptación al ejercicio planificado por el entrenador / profesor. El éxito en el dominio de este movimiento depende del nivel de dificultad, la motivación y comunicación con la que éste lo brinda y la amigabilidad que pueda tener el movimiento en relación a los materiales utilizados.
Recién en tercer lugar se encuentra la modificación del entorno que, en relación al control del cuerpo humano y al dominio de los patrones básicos del movimiento humano agrega carga, velocidad, mayor ángulo, etc.

LA INTEGRACION ESTRUCTURAL 
Al comprender los puntos de control, dominio y modificación del entorno, sabremos que el cuerpo humano necesita una estructura solida, estable y flexible de manera tal de poder desarrollar movimientos eficientes y adaptable al medio en el cual se mueve. 

La estabilidad y el equilibrio son una parte natural y vital del cuerpo humano. Estas habilidades realizadas en los tres planos de movimiento, generan el control adecuado de las mecánicas posturales. Para el dominio de estas habilidades es necesario un control de las fuerzas desde el interior hacia el exterior con procesos naturales que utiliza el cuerpo para estabilizarse y protegerse. 

«Las funciones básicas humanas se logran gracias al trabajo simultáneo y coordinado de nuestros músculos”

El dominio de estas habilidades produce cambios en la estructura, con una gran capacidad de coordinación, equilibrio y producción de movimientos eficientes. A este proceso de cambio natural se lo llama «integración estructural”.
La integración estructural genera muchos beneficios como una mejor alineación postural, aumento de equilibrio y capacidad de absorber energía, un mejor control en las acciones y una eficiencia de movimiento que reduce la posibilidad de lesiones.
La integración estructural utiliza el concepto de dominio de cargas internas antes de agregar cargas externas y se entrena sobre la función de cada cadena de grupos musculares. La función está integrada por movimientos y éste es parte de una reacción en cadena. Un movimiento ocurre cuando existe un continuo de la función basado en el objetivo final de la acción.Cuando se habla de integración hay que tener en cuenta que existen tres unidades cuya participación es necesaria en cualquier tipo de movimiento:

  • La primera unidad regula las funciones vitales de la integración real, sensorial y fisonómica, así como de la atención y de la vigilancia.
  • La segunda unidad funcional se ocupa de obtener, captar, procesar y almacenar información del mundo exterior. Se denomina de proyección-asociación, procesa la información integrada y prepara los programas de acción. 
  • La tercera unidad funcional actúa en la planificación, programación y verificación de la actividad.

Las tres unidades en conjunto constituyen el trabajo global que procesa la movilidad y la organiza antes que se produzca una acción, dando al movimiento voluntario una estructura operacional que incluye múltiples zonas de participación que requieren de propiedades tales como la totalidad, interdependencia, jerarquía, auto-regulación y control, interacción con el mundo exterior, equilibrio y adaptabilidad.
En definitiva el cuerpo humano utiliza el concepto “tensegridad” del arquitecto R.Buckminster Fuller, y la describió como «la combinación de las fuerzas que existen en una estructura formada por una red finita de elementos de compresión o rígidos interconectados a través de elementos tensiles, elásticos que le dan a la estructura su integridad total”.

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