Periodismo en crisis

Por-Juliana Gómez-Medellin, Antioquia, Colombia

Las redes sociales se conviertieron en una herramienta casi que fundamental en la sociedad actual. Desde que aparecieron, facilitaron la comunicación entre las personas de diferentes países, y por qué no,  aportaron al desarrollo de la globalización. Sin embargo, el uso desmedido de estas plataformas han traído perjuicios no solo en materia de comunicación interpersonal y  privacidad, sino que su creciente popularidad ha permeado en diferentes profesiones y/o labores, sobre todo en una de las más antiguas como lo es el Periodismo.

Confieso que al levantarme y durante todo el día estoy pendiente de Twitter, Facebook e Instagram, y que, como muchos de mi edad, soy bastante activa en estas; pero sí que he notado que, gracias a las redes sociales, mi profesión, la que elegí por pasión, ha perdido su norte en cuanto a su razón de ser.

En épocas anteriores, la radio era el canal de comunicación por el cual las personas se enteraban de los sucesos importantes, luego, con la creación de la imprenta, los periódicos llegaron y  se impusieron; pero hoy en día vemos que estos últimos desaparecen cada vez más y se trasladan al mundo digital, en el cual conviven muy de la mano con las redes sociales, de las que últimamente parecen depender para crear y publicar nuevos contenidos.

El trabajo del periodista es duro. Tiene que tener olfato, curiosidad y mucha capacidad de investigación. No cualquier tema es noticia, pero todo puede cambiar del enfoque que se le dé. Antes, quienes desempeñaban ese oficio desgastaban sus zapatos, iban de aquí para allá en la búsqueda de noticias y/o temas para informar. No puedo decir que ahora no existen periodistas con esas características, pero sí han disminuido; y las redes sociales tienen mucho que ver.

En la actualidad, muchos periodistas adoptaron el mundo digital como las calles de su ciudad, y se limitan a navegar en internet explorando “todo” lo que pasa a través de una pantalla. Por ello, seguir a las celebridades y personajes públicos es una condición esencial para ejercer su trabajo.

Yo ya estoy cansada de leer “noticias” sobre actores, actrices y cantantes que encendieron las redes con sus fotos en Instagram, o que generaron polémica por comentarios/frases/peleas que se originaron en Twitter.  La mayoría de esas publicaciones son vacías, poco informativas o aportantes, y requieren un mínimo esfuerzo en su ejecución.

Definitivamente creo que el periodismo se ha desviado. Se ha dejado seducir por el facilismo y el bombardeo de información que ofrecen las redes sociales. Los periodistas tenemos que volver los ojos al contexto que nos rodea, debemos entender que proveemos información a los ciudadanos, y esa información debe aportarle algo a la sociedad. Además, ¿Para qué informar banalidades si las personas con las que nos topamos durante nuestra vida tienen historias muy interesantes por contar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *