La revolución de los medios de comunicación

Anteriormente, en El Salvador, solo existían los medios de comunicación tradicionales como los periódicos, la radio y la televisión, y eran ellos los que informaban y formaban el pensamiento de los salvadoreños de acuerdo a contexto en que publicaban sus noticias, de tal manera que muchos creían y hacían por intuición lo que los medios publicaban, de esta manera los candidatos a Presidente de la Republica, ganaban las elecciones, los grandes empresarios manejaban al país a su antojo y beneficio, los diputados creaban leyes que favorecieran a los de arriba olvidándose los millones de salvadoreños pobres que son la clase trabajadora que ha sacado adelante a este país.

Pero surgió una revolución en la realidad informativa y nacen los medios de comunicación digitales, que al contrario de los tradicionales no necesitan de millones de dólares para ser montados y ahora han surgido medios que sí están informando tal como son las cosas y no como los interesados quieren.

También, en el marco de esta revolución informativa surgida por el Internet, hay muchos periodistas y comunicadores que pueden decir lo que piensan y lo que consideran es la verdad, desmintiendo a los medios tradicionales. Esto ha hecho que millones de salvadoreños puedan darse cuenta en sus teléfonos inteligentes de cosas que antes desconocían, y no solo eso, pueden dar su opinión sobre el actuar de dirigentes políticos, de funcionarios de Gobierno, del Presidente de la República, de grandes empresarios ligados a la derecha del país, en fin pueden opinar de todo y sobre todo, y esto es lo que ha revolucionado el pensar de los salvadoreños.

Por supuesto que los sectores poderosos también han creado sus medios digitales y publican lo que les favorece, siempre con la intención de hacer que la gente piense como ellos lo desean, pero la población ha despertado tanto que ya no les cree.

Por ejemplo antes los salvadoreños creían que cada uno de los tres poderes del Estado, la Asamblea Legislativa, el Gobierno central y la Corte Suprema de Justicia trabajaban y actuaban por separado, pero eso era una ilusión, porque tradicionalmente el órgano judicial ha estado, y sigue estando, al servicio de los millonarios oligarcas, de la clase poderosa; los diputados siguen actuando bajo las órdenes de los grupos políticos y el Ejecutivo siguiendo los lineamientos de los que lo llevaron al poder.

Pero ahora la población, gracias a la información que recibe en las redes sociales, pude discernir por su cuenta y valorar quiénes está actuando bien y quién está actuando mal. Ahora pueden dejar de creer en aquellos que los engañaron y castigarlos tomando sus propias decisiones a la hora de emitir su voto el día de los comicios, para elegir al nuevo Presidente de la Republica o a los nuevos diputados y alcaldes.

Esa es la bendición de los medios de comunicación alternativos, que pueden ayudar a la gente que pueda conocer más, que pueden saber más y esto ayudarles a saber elegir a sus gobernantes. Entonces será responsabilidad de estos nuevos medios el hablar con la verdad, a informar tal como son las cosas, a emitir opiniones responsables, a trabajar con profesionalismo, porque si no lo hacen el pueblo los castigara y los apartara, porque los salvadoreños no son tontos, los salvadoreños son inteligentes y saben diferenciar entre la verdad y la mentira, entre la objetividad y el entreguismo, entre el profesionalismo y el servilismo. Ese es el reto para estos nuevos medios de comunicación, que deben recordar que están bajo la mirada de muchos que no están dispuestos a perdonarlos y serán castigados.

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