Periodismo en tiempos de Bukele

Por: Carlos Mario Recinos.

Hoy es una fecha especial, en un año y momento igualmente especial para el país y el mundo, el 2020 nos ha enseñado que el periodismo se vive y se hace con pasión, tanto para enfrentar una pandemia sin temor, como para enfrentar al populista transgresor; hoy celebramos al periodista en El Salvador.

A los presidentes, expresidentes y hasta a los políticos con un poquito de autoridad no les gusta que los cuestionen. El poder se sube rápido a la cabeza y no se les ocurre que pueden estar equivocados o que los obliguen a rendir cuentas. A veces dividen a los países entre leales y traidores, y suelen pensar en intentos para derrocarlos o hacerlos ver mal. Lo sufren por igual los presidentes de distintos países del mundo y El Salvador no es la excepción, lamentablemente el actual gobierno ha demostrado ser renuente al escrutinio periodístico normal en cualquier democracia. 

La razón de su enojo suelen ser los periodistas independientes. Pero no es nada personal.

Gracias al internet y a las redes sociales ya quedan pocos gobiernos sobre la tierra que pueden censurar e imponer sus contenidos sobre la población. Así que cuestionar a los poderosos es lo normal. Más que nunca. Ojalá se vayan acostumbrando nuestros funcionarios del gobierno. 

Realizar la labor periodística en los tiempos de Bukele, se hace cada día mas difícil, pero eso no quiere decir que lo dejaremos de hacer, al contrario, la motivación crece cada vez más.

Ataques, acosos, persecución y amenazas se hacen más comunes en la actualidad salvadoreña en contra de todo aquel periodista o ciudadano que se atreva a cuestionar o simplemente preguntar el porqué de una acción o decisión gubernamental, personalmente ya he tenido más de un incidente con actuales funcionarios e incluso el candidato que ha formado parte de otros partidos políticos pero que insiste en decir que el ya no es de «los mismos de siempre«.

Efectivos armados ocupan Congreso de El Salvador en medio de ...
Presidente Bukele al salir de la Asamblea Legislativa el 9F, sin contestar preguntas de la prensa nacional e internacional

El año pasado fui perseguido por sujetos sospechosos que aparentemente sabían muy bien cada movimiento de mi rutina diaria, sabían mi lugar de residencia y quizá más, el temor por supuesto que existe, más por exponer a la familia a riesgos que no deberían de existir,  pero que en la actualidad existen y somos ya varios los que los hemos padecido; el famoso 9F también estuvimos sometidos a momentos de peligro y tensión, recuerdo muy bien la reacción de algunos funcionarios del actual gobierno que escoltados por policías y militares se negaron a responder a los cuestionamientos del porqué de aquella acción sin precedentes en la joven democracia salvadoreña, incluso a muchos de nosotros se nos pidió el Dui solo por hacer nuestro trabajo de informar lo que estaba pasando a El Salvador y el mundo.

Varios periodistas tuvimos que entregar nuestro Dui para poder ingresar a darle cobertura a lo que sucedía en la Asamblea Legislativa en medio de empujones y armas de oficiales.
Así captamos el momento exacto cuando el presidente Bukele ingreso al salón azul del palacio legislativo, dejamos de grabar ante la petición de un agente de seguridad vestido de civil

El hecho más reciente sucedió cuando el candidato que fue fundador de un partido pero que hoy parece que ya se le olvidó que también fue parte de eso que hoy tanto supuestamente denuncia, mandó a preguntar el porqué y quienes estaban detrás de algunas publicaciones que evidentemente le molestaron; por supuesto todo lo publicado estaba relacionado a sus acciones durante fue funcionario público lo cual generó esa molestia.

Así es la atmósfera en la que hoy en día en El Salvador nos toca hacer nuestro trabajo, que más que un trabajo es una pasión y por ser una pasión deberían de entender los que pretenden amedrentar o detener nuestra labor que lo que hacen es motivarnos más porque sus acciones nos indican que estamos en el camino correcto de la responsabilidad que nuestra profesión nos señala. No nos vamos a detener.

La naturaleza misma del periodismo es cuestionar. A veces, claro, da la impresión que se trata de una confrontación y hasta de oposición política. Pero ese es nuestro trabajo: hacer preguntas difíciles a figuras públicas. No es nada personal. Lástima que el presidente Bukele y algunos de sus funcionarios no lo comprenden así.

«El trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en encender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a ocultarse.»

Lo dijo uno de los verdaderos referentes éticos del periodismo, el polaco Kapuściński. Pero en el mundo de hoy, las cucarachas parecen estar de fiesta permanente.

Se las ve, se las oye, se las padece a toda hora; están ahí, como si nada, pavoneándose de su poder, y de su vastedad. Y acosando a los más débiles y descalificando a todo el que no repita sus discursos.

¿Qué puede hacer un periodista ante tanta morralla? ¿Dónde termina el compromiso profesional y empieza la responsabilidad ética del periodista? ¿Por qué el poder se muestra cada vez más agresivo con la prensa hasta el punto de declarar a su gente, enemigos públicos número uno, como hacia Stalin, Lenin, McCarthy y Robespierre con la gente que los incomodaba.

Estas son palabras del periodista Camilo Egaña, las cuales retomó al ver como el profesionalismo es abandonado por dinero y favores.

A pocos meses de que nuestro país entre en un proceso de campaña oficialmente, son muchas las cucarachas que desde ya han iniciado a expandirse por las redes sociales, estos «troles y seudo periódicos» pretenden posicionarse en la opinión pública con argumentos falaces, dependerá de cada uno de nosotros caer en esa trampa con la que algunos pretenden acceder al poder.

Colegas periodistas, la función de los medios de comunicación es informar, una obligación, deber y derecho, con la que los periodistas hacemos de intermediarios entre poder y ciudadanos y contamos lo que está ocurriendo. A nuestros lectores, gracias por ser nuestra motivación y principal fuente de inspiración y si en algún momento les herimos, dañamos o causamos alguna sensibilidad les digo, nunca ha sido esa la intención y por encima de cualquier sentimiento político, nos une el ser salvadoreños y querer lo mejor para nuestro país. 

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