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“Cuando lo que predicamos no lo practicamos” dedicado a Fabio Colindres

Por: Carlos Mario Recinos.

El Salvador, es un país profundamente cristiano, entre católicos y evangélicos han alcanzado a gran parte de la población y es por esta razón que hoy me permito hablar con total libertad de un tema lamentable, cualquiera esperaría acciones egoístas, ambiciosas y poco éticas de un delincuente común o incluso de un político, pero que un sacerdote esté involucrado es absolutamente repudiable. Mucha gente critica la iglesia porque dicen que dentro hay muchos hipócritas, ¿No odias tú la hipocresía en la iglesia? Tal vez esa es la razón por la que no vas a la iglesia.

El obispo castrense, Fabio Colindres, recibirá una pensión de retiro de $3,154.60, quien tiene cargo de general de división asimilado en el Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada de El Salvador. Según un documento del Instituto de Previsión Social de la FAES, ha servido a la institución durante 30 años y un mes, hasta el 1 de julio de este año, y es él mismo quien pidió el retiro de la institución.

El Instituto también señala que Colindres tiene un fondo de pensión de $94,638 y que mensualmente gozará el 100% de su sueldo.

¿Solo a mí me indigna esto? ¿Es justa tan “jugosa” pensión? ¿Qué ha hecho Fabio Colindres para merecer ese bondadoso retiro? Estas fueron precisamente las preguntas que llegaron a mi mente cuando me enteré de la noticia; es sencillamente un acto de hipocresía del señor Fabio Colindres, esconderse en el silencio de tan grande escándalo, un país como el nuestro no está para este tipo de desigualdades.

El señor, Fabio Colindres, obispo castrense fue mediador durante la tregua y testigo de los dos juicios por ese proceso entre pandillas. De hecho, en el fallo del segundo juicio, el juez de sentencia, Cruz Vásquez, señaló que “Fabio Colindres tuvo que ser procesado por ese caso”.

Esto no se trata de religión, da igual si es evangélico o católico, da igual si es sacerdote o pastor, el punto principal es que este señor como muchos otros más, no son congruentes con lo que predican, no practican lo que dice la palabra de Dios, demuestran hipocresía hablando del amor al prójimo pero abarcando dinero que podría servir a gente que verdaderamente lo necesita.

¿De cuánto es la pensión de un policía? ¿Le alcanza la pensión a un soldado? Señor Fabio Colindres, por ética y prudencia, debería donar ese dinero.

Según documentos oficiales filtrados del Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada (IPSFA), el Estado salvadoreño paga salarios fijos mensuales de hasta más de 3 mil dólares a 15 sacerdotes que están nombrados como capellanes militares, los cuales están distribuidos en la institución armada.

Entre la lista de religiosos que recibe un salario mensual por parte del Estado, está monseñor Fabio Colindres, a quien el documento cataloga como obispo castrense, con un grado de General del Servicio Religioso Asimilado, y que ostenta de un salario de $3,154.60 mensuales.

Entre los sacerdotes que también reciben un salario alto está Óscar Gilberto Alvarado, que según una publicación de un periódico digital, fue señalado por una víctima como supuesto abusador sexual. El sacerdote, según la denunciante, la abusó cuando ella era menor de edad en San Vicente.

El pasado fin de semana, el arzobispo de San Salvador José Luis Escobar Alas abogó por que el gobierno resuelva las bajas pensiones que recibe la población jubilada, parecería que el arzobispo  desconoce o prefiere obviar el hecho de las altas pensiones que reciben sus propios miembros detallados en la siguiente lista:

Esto es evidencia de: “Cuando lo que predicamos no lo practicamos”.

La verdad es que todos los que son predicadores, sin importar de que religión, luchan con la hipocresía, ciertamente no siempre hacen lo que predican. Pero hay una buena noticia a pesar de esta situación que nos podemos encontrar, y es que hubo un gran predicador que no tenía ningún rastro de hipocresía en su vida; allá donde mirabas no encontrabas fallo alguno, y lo más maravilloso de todo es que hasta hoy vive, su nombre es Jesús. Todos nos quedamos cortos, cualquier predicador hoy en día no es consecuente con el 100% de lo que dice, pero tanto su fe como a la que apunta a todos es que nos centremos en Cristo, él no es hipócrita, él no nos falla.

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