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Atalanta no pudo con Real Madrid y adiós a Champions

Muriel se apuntó un lindo gol pero no alcanzó para evitar la eliminación.

El extremo brasileño del Real Madrid, Vinicius Junior, falló lo que hubiese sido el mejor gol de la semana en la ronda de octavos de final de la Champions League.

El carioca corrió más de 70 metros, dribló a tres rivales y justo cuando estaba frente a la portería mandó el balón hacia afuera, exponiendo de nuevo su mayor deficiencia: la definición.

Había perdido en Bérgamo 0-1 y en Madrid cayó 3-1, para un global 4-1 que deja muy clara la diferencia abismal entre un equipo y otro. No alcanzó un lindo gol de Luis Muriel, no había nada que cambiara el rumbo.

La primera misión era no dejar jugar y lo hizo bien Atalanta los primeros minutos, con una marca asfixiante sobre Modric y Kroos para aislarlos de los delanteros. Solo que había que marcar y por eso abría el juego visitante, con alguna tímida aproximación de Muriel, mientras el dueño de casa se iba acomodando mejor en la cancha e iba saliendo de la presión.

Suerte que a los 26 esa brillante pared entre Vinicius y Benzema no le quedó limpia al brasileño para el gol que habría puesto muy cuesta arriba la llave. Ya no hubo ayuda divina, sin embargo, cuando a los 34 minutos Modric se encontró por primera vez con Benzema y el francés, a esa distancia y ante semejante pasividad de la zaga rival, simplemente no sabe fallar. La serie ya estaba 2-0 y el sueño se iba haciendo polvo…

Una pequeña lección le daba Ramos a Muriel al puntearle la pelota y desactivarlo en una de sus pocas excursiones en el primer tiempo y una apuesta cien por ciento ofensiva hacía Gasperini para el complemento, con Zapata en el lugar de Malinovskyi y así, un ataque cien por ciento colombiano.

Pero no explotaba la fórmula y en cambio Vinicius, en la suya, se metía una carrera desde su campo, proponiendo la pared y llegando a las barbas de Sportiello, pero definiendo apenas desviado contra el palo izquierdo.

Otra vez, a los 53, perdonaba Mendy y Atalanta, a los 58, parecía compadecerse y darles una mano a los dueños del juego: falta de Toloi a Vinicius en el área y penalti para consolidar el regreso de Ramos en Champions, con un cobro impecable para dejar la cuenta 2-0 (3-0 el global) y asunto resuelto.

Después lo tuvo Zapata cuando recibió perfectamente habilitado y de frente a Courtois le ganó el pulso al belga, y en la reacción el Madrid, el rey de la Champions, perdonó cuando la estrelló en el palo Benzema; y sí, a los 75 otra vez ‘el Toro’ perdió el mano a mano con Courtois, quien le sacó la pelota con el pie… Pero ya era todo pura anécdota.

Se quiso salir de ese triste final con el hermoso tiro libre que convirtió Muriel a los 83, pero antes de poder celebrar se fue del campo, aparentemente lesionado, justo a tiempo para no sufrir el tercer tanto ‘merengue’, cortesía de Asensio en la primera pelota que tocó.

Total el partido ya casi se había terminado cuando Ramos marcó y se llevó el cupo a cuartos de final de Champions bajo el brazo, mientras Atalanta, que no amenazó nunca, lo miraba a la distancia.

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