Descubren los rayos X
Un día como hoy 23 enero de 1896, el físico alemán Wilhelm Röntgen descubre los rayos X, radiación electromagnética que es invisible para el ojo humano, pero que puede atravesar cuerpos opacos e imprimir películas fotográficas.
El hallazgo llegó cuando el físico investigaba la fluorescencia violeta producidos por los rayos catódicos.

Las radiografías desempeñan un papel clave en medicina. Sin embargo, adolecen de dos defectos: por un lado, en ocasiones pueden ser demasiado granulosas o difusas; por otro, sería deseable reducir la dosis de radiación que reciben los pacientes a fin de reducir el riesgo de posibles daños.

En un trabajo publicado hace poco en Nature, Yong Churl Kim, del Instituto Avanzado de Tecnología de Samsung, en Corea del Sur, y sus colaboradores han referido que cierto semiconductor empleado hasta ahora en placas solares podría usarse también en detectores de rayos X.

La innovación podría proporcionar imágenes más nítidas, con una cantidad de radiación inferior a la que permiten los equipos actuales y, además, con menores costes de fabricación.



