El salto de Qatar a la arena internacional
El Emir Khalifa que llegó al poder en 1972, un año después de la independencia del país sufrió un golpe de Estado en 1995, orquestado por su hijo el Sheikh Hamad.
Los golpes de Estado han sido la forma más común de transición de poder en Qatar. Estos nacen de los enfrentamientos de las facciones de la familia real, lo que convierte a la familia real en el principal foco de cuestionamiento del sistema.
Pese a la oposición de algunos países del Golfo a la llegada al poder del nuevo Emir, el apoyo de los Estados Unidos legitimó el golpe.

El Ex Emir de Qatar Hamad bin Khalifa al Thani (izq.) y el Ex Ministro de Exteriores qatarí Hamad bin Jassim al Thani (der.)// Fuente: Getty Images
Una de las primeras decisiones que tomó el Emir Hamad fue consolidar su poder dentro de la familia real para evitar cualquier otro golpe. Para ello estableció un Consejo Familiar con el fin resolver las disputas, garantizar la distribución de salarios a los miembros de la familia real e institucionalizar la sucesión en sus hijos. También mejoró la distribución de recursos a la sociedad a través de la transferencia de rentas, servicios públicos y trabajo en el sector público.
En el ámbito económico, además de la producción de petróleo, el Emir Hamad introdujo reformas liberales con el objetivo de atraer a las inversiones extranjeras para potenciar la tecnología del gas licuado.

Eso permitió que a finales de los 90 Qatar empezara a exportar gas licuado a diferentes países se Asia, dando como resultado no sólo beneficios económicos, sino el refuerzo de la seguridad qatarí, pues el partenariado comercial en gas licuado crearía dependencia con otras potencias como Reino Unido y Japón.
Ante los grandes beneficios de la exportación de gas, los gobernantes qataríes decidieron en 2005 crear un fondo de inversiones, la Autoridad de Inversiones de Qatar, con el objetivo de diversificar los beneficios e invertir en todo tipo de sectores. Entre ellos, destacan sus inversiones en los bancos Barclays, Deutsche Bank, Credit Suisse y el Agricultural Bank of China. Además, han buscado promocionar la marca Qatar en el sector deportivo, como con el contrato de patrocinio con el FC Barcelona, la celebración del Mundial de Qatar en 2022 y la adquisición del equipo de fútbol francés el Paris Saint Germain.

Una vez llevadas a cabo sus reformas en el país, el Emir Hamad, junto con el primer ministro y el ministro de exteriores – Hamad Bin Jassim-, decidió cambiar la política exterior qatarí con el objetivo de aumentar su protagonismo en la arena internacional.
Ahora Qatar es un país multimillonario, transformado totalmente y con poder a nivel mundial.
La principal política de Qatar para potenciar su imagen ha sido la mediación en conflictos internacionales. En este sentido, Qatar incorpora en el artículo 7 de su constitución que su política exterior “ha de ser guiada por el principio de reforzar la paz y la seguridad mediante el fomento de la solución pacífica de las controversias internacionales […]”.

La ambiciosa política exterior de Qatar es posible gracias a que su seguridad queda garantizada por Estados Unidos. En 1992, Qatar y Estados Unidos firmaron un acuerdo de cooperación en materia de defensa que a día de hoy sigue vigente. La fuerza militar qatarí es inferior respecto a la de los otros países de la región, debido a sus condiciones demográficas.
Qatar cuenta con dos bases militares americanas, Al Udeid y As Sayliha. La de Al Udeid destaca por contar con 10.000 efectivos y con el Centro de Operaciones Aéreas Conjuntas, que coordina las operaciones aéreas de las intervenciones americanas en Oriente Medio.



