Gracias a un desvió de Ascencio, el Barcelona puede dormir en paz: Vence al Madrid

Barcelona y Real Madrid protagonizaron una final vibrante de la Supercopa de España, que terminó con triunfo blaugrana por 3-2 en un clásico cargado de intensidad, goles y dramatismo hasta el último minuto. Aunque el trofeo quedó en manos del conjunto catalán, el duelo estuvo muy cerca de definirse en la tanda de penales.
Uno de los momentos más memorables del encuentro se vivió en el cierre del primer tiempo, cuando en apenas cuatro minutos cayeron tres goles consecutivos, una secuencia inédita en la historia del clásico. Vinicius Jr. igualó el marcador con una gran jugada individual, pero la respuesta del Barcelona fue inmediata con una exquisita definición de Robert Lewandowski ante Thibaut Courtois. La euforia culé duró poco, ya que Gonzalo García apareció para sellar el 2-2 parcial antes del descanso, dejando al público aún sin reponerse de la ráfaga de emociones.
En la segunda mitad, el ritmo se mantuvo alto, aunque las ocasiones claras tardaron en aparecer. El gol decisivo llegó tras un remate de Raphinha desde el borde del área que se desvió en Asensio, descolocando al guardameta madridista y estableciendo el 3-2 definitivo. A partir de ahí, el cierre fue de máxima tensión: Rashford desperdició una oportunidad clara para ampliar la ventaja, mientras que el Real Madrid estuvo muy cerca del empate en dos ocasiones, ambas neutralizadas por las destacadas intervenciones de Joan García.
Con el pitazo final, el Barcelona celebró la retención del título conseguido el año anterior, alcanzó su décima victoria consecutiva y confirmó el notable registro de su entrenador, Hansi Flick, quien suma ocho finales disputadas en su carrera y ocho títulos ganados, incluyendo su etapa al frente del Bayern Múnich.

