La Niña se retrasa en El Salvador

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) hizo eco de estos pronósticos en su último informe sobre el ENOS, publicado ei 16 de septiembre. «Según los modelos más actualizados y observaciones recientes, para el trimestre septiembre-noviembre con una probabilidad del 71 % se desarrolle La Niña y esta se mantenga hasta el trimestre enero-marzo 2025. Todos los pronósticos y las anomalías sugieren la formación de una Niña débil y de corta duración», dijo la cartera de Estado.
La semana pasada, en una entrevista de televisión, la institución dijo que hay una probabilidad del 74 % que La Niña se forme entre noviembre y diciembre, e incluso hasta enero de 2025.
“Se está viendo bastante lento el enfriamiento sobre el Pacífico y hay una probabilidad que, alrededor de noviembre, diciembre o enero, del 74 %, de que La Niña se haga presente. Vemos que no llegamos al 100 % todavía de desarrollarse, pero sí estaría siendo para finales de este año o probablemente para inicios del próximo”, dijo Sidia Marinero, coordinadora de clima.
En el blog de la NOAA sobre el ENSO, la científica Emily Becker señaló dos factores que explicarían por qué se ha retrasado La Niña. Uno es la variabilidad a corto plazo, refiriéndose a “los fenómenos meteorológicos impredecibles que complican las predicciones estacionales o de mayor duración”. Agregó que, por ejemplo, “unos pocos períodos de vientos alisios más débiles pueden retrasar el enfriamiento de la superficie”. Becker indicó que actualmente las fluctuaciones en los vientos alisios solo pueden predecirse con aproximadamente una semana de antelación.
El otro factor es el cambio climático. “Las temperaturas globales de los océanos todavía están muy por encima del promedio y se prevé que bajen solo ligeramente en los próximos meses. Todavía no tenemos una idea clara de cómo el calentamiento global puede afectar al ENOS en general, o el desarrollo de La Niña este año en particular”, señaló.
Durante agosto, el territorio salvadoreño recibió más lluvia de lo normal, según datos preliminares publicados por el Ministerio de Medio Ambiente.
En un informe publicado el lunes sobre la evolución del ENOS, el MARN indicó que agosto cerró con un acumulado de lluvias por encima del promedio 1991-2020. La cartera de Estado reportó 343 milímetros, 9.4 % más que la media de 313.6 milímetros.
Por el momento, junio se mantiene como el mes más copioso de 2024, con un acumulado de 668.7 milímetros, 115.2 % más que el promedio. Le sigue julio con 356.1 milímetros, 33.4 % más que la media; y el tercer lugar lo ocupa agosto. Hasta el 12 de septiembre, el territorio nacional recibió 100.9 milímetros y el promedio para este mes es 365.8.

