Inteligencia artificial será tema clave en encuentro entre Trump y Xi Jinping

La inteligencia artificial será uno de los principales asuntos que abordarán el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo chino Xi Jinping durante su encuentro en Washington.
Trump aseguró que la tecnología ocupará un espacio importante en las conversaciones y utilizó nuevamente el término “superinteligencia” para referirse a la inteligencia artificial.
El mandatario estadounidense sostuvo que no busca frenar el desarrollo de la tecnología y afirmó que Estados Unidos pretende mantener su posición en la competencia con China.
Buscan un mecanismo para atender incidentes
La conversación entre las dos potencias llega después de que funcionarios estadounidenses y chinos retomaran el diálogo sobre seguridad de la inteligencia artificial.
Durante reuniones celebradas esta semana, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, propuso establecer un mecanismo de notificación sobre incidentes relacionados con IA.
La iniciativa pretende facilitar la comunicación entre Washington y Pekín ante posibles incidentes de seguridad vinculados con sistemas avanzados de inteligencia artificial.
El diálogo forma parte de una competencia tecnológica más amplia entre ambos países. Estados Unidos mantiene restricciones para limitar el acceso de China a determinados semiconductores avanzados utilizados en sistemas de IA.
Trump y Xi también abordarán el comercio
La inteligencia artificial no será el único asunto de la reunión. Trump y Xi también tienen previsto abordar las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China.
Ambos países acordaron extender hasta el 10 de enero la tregua comercial que debía finalizar el 10 de noviembre, de acuerdo con funcionarios estadounidenses.
La extensión permitirá que las delegaciones de ambos países continúen las negociaciones mientras buscan mantener los acuerdos que han reducido parte de las tensiones comerciales.
El encuentro de Trump y Xi se desarrolla durante la primera visita del presidente chino a Washington en más de una década y en medio de la competencia entre ambas potencias por el desarrollo de tecnologías avanzadas.





