La sexualidad, el placer y disfunción sexual
Salud Física/ tomado de plannedparenthood
Las personas tienen distintos impulsos sexuales. Tu propio impulso sexual puede cambiar según factores como el estrés, los medicamentos que tomes y otros factores físicos, emocionales o relacionados con el estilo de vida. Algunas personas desean tener sexo todos los días o más de una vez por día, y otras casi nunca sienten ganas. Las personas que no sienten ningún tipo de atracción sexual por nadie se pueden denominar “asexuales”.
¿Qué significa ser sano sexualmente?
Ser sano sexualmente significa cuidar tu salud emocional y física mediante la práctica de sexo seguro y estando cómodo con tu cuerpo, tu sexualidad y tus relaciones.

¿El sexo te hace bien?
Tener una vida sexual sana es bueno para ti física y emocionalmente. El sexo puede ayudarte a crear una conexión con otra persona, y el placer sexual tiene muchos beneficios para la salud, ya sea que estés en pareja o no. Cuando tienes un orgasmo, tu cuerpo te produce una sensación de bienestar de forma natural. Tu cuerpo libera endorfinas, que son las hormonas que bloquean el dolor y hacen que te sientas bien.
Existen muchos beneficios para la salud relacionados con el placer sexual.
¿Cómo puedo tener una vida sexual sana?
Tener una vida sexual sana está relacionado con cuidar de ti mismo, tanto si tienes una pareja como si no. Físicamente, eso significa practicar sexo seguro, hacerse pruebas de enfermedades de transmisión sexual (ETS) con regularidad, prevenir embarazos no planificados y consultar a un médico o enfermero su tienes cualquier tipo de problema.
Sentirte bien con tu cuerpo, disfrutar del placer sexual y estar cómodo con tu orientación sexual y tu identidad de género también son partes importantes de una sexualidad sana.
Tener una vida sexual sana significa saber qué deseas y qué no deseas hacer en lo referente al sexo, y tener la confianza suficiente como para comunicárselo a tu pareja. Tu pareja debe respetar tus límites, y tú debes respetar los suyos.
¿Qué son las zonas erógenas?
Algunas partes del cuerpo tienen muchas terminaciones nerviosas y hacen que te sientas excitado o estimulado sexualmente cuando alguien las toca. Esas son tus zonas erógenas. Las zonas más erógenas para la mayoría de las personas son las áreas genitales: la vulva, el clítoris, los labios vaginales, la vagina, el pene, el escroto, el perineo, la próstata y el ano.
Por lo general, el pene y el clítoris son las más sensibles. Otras zonas erógenas comunes son los senos, los pezones, los muslos, las nalgas, la boca, las orejas, el cuello y los pies. Pero todas las personas son diferentes, de modo que lo que te gusta a ti puede no gustarle a tu pareja; debes preguntarle para saberlo.
¿Qué es el ciclo de respuesta sexual?
El ciclo de respuesta sexual es la forma en que tu cuerpo reacciona a la estimulación sexual. Puede ser con una pareja, contigo mismo o, ¡incluso mientras duermes! No siempre tienes que atravesar todas las etapas del ciclo, puedes parar en cualquier momento.
La primera etapa es sentir deseo o tener pensamientos que te estimulen sexualmente. Esto puede hacer que te excites, cuando tu cuerpo se prepara para tener sexo. El ritmo cardíaco se acelera, los músculos se tensionan y la sangre fluye hacia tus genitales.
La siguiente es la etapa de meseta, en la que realmente te sientes excitado y mantienes esa sensación masturbándote o teniendo sexo.
La etapa de meseta culmina con el orgasmo, cuando la tensión que acumulaste se libera en una serie de espasmos musculares que se sienten muy bien. Tu cuerpo libera endorfinas, es decir, hormonas que hacen que te sientas feliz y relajado.
La etapa de resolución se produce al final del ciclo de respuesta sexual, ya sea que hayas tenido un orgasmo o te hayas detenido antes. La resolución significa que tu cuerpo vuelve al estado en que estaba antes de que te sintieras estimulado sexualmente.
¿Con qué frecuencia tienen sexo las personas?
No existe una cantidad que se considere “normal”. Todos somos diferentes. La frecuencia con la que tengas sexo depende de muchos factores, por ejemplo, si tienes pareja, otras cosas que estén sucediendo en tu vida y la intensidad de tu impulso sexual (el deseo de tener sexo).


