“Los criterios señalados por los Acuerdos de Paz son para siempre”

Douglass Cassel, quien fue asesor la Comisión de la Verdad creada por los Acuerdos de Paz con el mandato de investigar “graves hechos de violencia”, cree que hubiera sido deseable para El Salvador tener una observación internacional de largo plazo que verificara el cumplimiento de los compromisos asumidos.
Luego de las recomendaciones que diera la Comisión de la Verdad, que instaba a reformar la Fuerza Armada, tildó de lamentable que los militares hayan tenido que ser llamados a participar en seguridad pública en El Salvador.
Cassel es coautor del informe “Los Acuerdos de Paz de El Salvador y la construcción de la democracia: a 30 años de su firma”, hecho público la semana pasada por la Fundación para el Debido Proceso (DPLF).
Señala que los Acuerdos de Paz sentaron las bases para el futuro de El Salvador a partir de 1992 y con objetivos muy altos, muy importantes, como la democratización del país, el Estado de Derecho, la protección plena de los derechos humanos y la reconciliación nacional, en el sentido de participación política mucho más amplia que antes.
“Una cosa son los Acuerdos mismos, que son buenos, otra cosa es cómo los partidos políticos en los años posteriores implementan o no los Acuerdos; los objetivos y los logros son muy importantes”, apuntó.
Sobre las grandes omisiones de los Acuerdos de Paz, dijo que en primer lugar, no se dio atención al problema de desigualdad y la pobreza, que fue una de los raíces de la guerra civil; en segundo lugar, la falta de atención a un enfoque de género y el problema de violencia sexual, indicó.
Sobre la Ley de Amnistía General proclamada en los gobiernos anteriores señaló que es contrario a lo que se había comprometido ya que “antes del trabajo de la Comisión de la Verdad, había una ley de amnistía antes de nuestro trabajo, pero tenía una excepción, era precisamente que las personas nombradas por nosotros no gozarían de amnistía y, sin embargo, cuando nombramos a efectivamente a casi todo el mando militar de la Fuerza Armada, cambiaron su criterio y decidieron amnistiar a los mismos nombrados por nosotros”.
“No puedo decir que fue gran sorpresa porque conocíamos la realidad de los militares de esa época, fue una realidad de insistir en la impunidad, sin embargo, fue contrario a lo que se había acordado en los Acuerdos de Paz y la ley de amnistía previa al trabajo de la Comisión de la Verdad”, dijo.







