Los homicidios cayeron de 6,656 en 2015 a 30 hasta julio de 2026, según datos compartidos por Bukele

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha vuelto a destacar la drástica reducción de los homicidios en el país al compartir un balance histórico de la criminalidad que, según sus proyecciones, encamina a la nación centroamericana a convertirse en la más segura del mundo.
A través de X, el mandatario validó una tabla que ilustra cómo el país ha logrado desmantelar los índices de violencia que hace solo una década lo situaban como uno de los territorios más peligrosos del planeta.
La información, extraída originalmente de una recolección de datos divulgada por el usuario @cremieuxrecueil y sustentada en registros de la Policía Nacional Civil, el Instituto de Medicina Legal y la Fiscalía General de la República, expone una curva de descenso sostenido.
El punto de partida de este registro incluye el 2015, año en que El Salvador registró 6,656 homicidios y una alarmante tasa de 106.3 muertes violentas por cada 100,000 habitantes. A partir de ese pico, la tendencia inició una caída paulatina en los años siguientes, registrando 5,280 casos en 2016, 3,962 en 2017 y 3,346 en 2018.
El cambio de tendencia se agudizó a partir de 2019, coincidiendo con el ascenso de Bukele a la presidencia. En ese año de transición, la cifra de homicidios descendió a 2,398, una dinámica de contracción que se aceleró durante la pandemia en 2020 con 1,341 casos y siguió en 2021 con 1,152. Sin embargo, el desplome estadístico más severo se observa en el periodo reciente: la cifra cayó a 495 en 2022, se redujo a 156 en 2023 y bajó a 114 en 2024. Para el cierre de 2025, el país contabilizó 82 homicidios, lo que fijó la tasa anual en 1.36 casos por cada 100,000 habitantes.
El reporte más reciente añade una actualización del año en curso que consolida la tendencia a la baja. Con datos hasta el 10 de julio de 2026, el país acumula 30 homicidios, una cifra que sitúa la tasa en un inédito 0.90 por cada 100,000 habitantes.
Con estos indicadores, aunque no tienen carácter oficial, el Ejecutivo ratifica su narrativa en el combate a la criminalidad y sostiene su previsión de alcanzar los índices de seguridad internacional más bajos. «En camino a convertirnos en el país más seguro del mundo», proyectó Bukele.



