Operativo policial en Río de Janeiro deja al menos ocho muertos, incluido líder del Comando Vermelho

Al menos ocho personas murieron este miércoles durante una operación policial en Río de Janeiro, entre ellas uno de los narcotraficantes más buscados del país, informaron autoridades brasileñas.
El despliegue fue ejecutado por unos 150 agentes del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), quienes, con apoyo de vehículos blindados, intervinieron desde la madrugada en varias favelas del barrio Santa Teresa, en la zona central de la ciudad.
Durante los enfrentamientos fue abatido Claudio Augusto dos Santos, de 55 años, quien tenía al menos ocho órdenes de captura pendientes por delitos como secuestro, narcotráfico y homicidio. Según el jefe de la Policía Militar, Marcelo Menezes Nogueira, el fallecido era considerado una figura clave del Comando Vermelho (CV), una de las principales organizaciones criminales del país.
Además, otros seis presuntos delincuentes murieron durante el operativo. La octava víctima fue un residente de la zona, quien había sido tomado como rehén junto a su pareja por miembros de la organización criminal.
De acuerdo con las autoridades, durante una negociación que se prolongó por unos 20 minutos, los delincuentes abrieron fuego y el hombre recibió un disparo en la cabeza. La mujer logró sobrevivir.
Tras el operativo, se registraron disturbios en represalia, incluyendo la toma de un autobús y la instalación de barricadas en avenidas principales del centro de la ciudad. Las autoridades atribuyen estas acciones a integrantes del CV. Cuatro personas fueron detenidas por obstrucción de vías.
La intervención generó caos en distintos puntos de Río y se produce cinco meses después del operativo más letal en la historia reciente de Brasil, ocurrido el 28 de octubre, cuando una acción policial dejó al menos 117 presuntos delincuentes y cuatro agentes muertos. Ese hecho fue calificado como “matanza” por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, tras fuertes críticas de organismos de derechos humanos.
En paralelo, fuerzas de seguridad brasileñas desarrollaron este miércoles una operación coordinada en 15 estados contra redes vinculadas al narcotráfico y tráfico de armas.
El contexto de estas acciones coincide con gestiones del gobierno de Lula ante Estados Unidos para evitar que organizaciones como el Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC) sean clasificadas como grupos terroristas, una medida que Washington evalúa aplicar.
Un portavoz del Departamento de Estado indicó que ambas estructuras representan “amenazas significativas para la seguridad regional”.



