Más de 900 menores pagan condenas por extorsión y homicidio en Centros de Inserción Social

Más de 950 jóvenes están cumpliendo penas en centros de inserción a nivel nacional, algunos vinculados con hechos delictivos graves y pertenecientes a las maras o pandillas han sido condenados hasta con penas de 12 años de resguardo.
Extorsión y homicidio son los principales delitos que encabezan la lista de ilícitos por los que están internados al menos 958 adolescentes, de entre 12 a 18 años, en Centros de Inserción Social a nivel nacional, según el Instituto Salvadoreño Para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (ISNA).

Al menos 205 jóvenes, de entre 16 a 18 años, están inculpados por cometer o participar en homicidios. Seguido de 163 menores de edad que están internados por cometer alguna violación u otra agresión sexual.
Otros purgan penas por el comercio, posesión, tráfico o tenencia de drogas hay 98 adolescentes cumpliendo la medida de internamiento y 89 más son asociados a grupos pandilleriles, según el ISNA.

En El Salvador, los menores de edad, de 12 a 18 años, pueden ser privados de libertad solo por los delitos de homicidio, extorsión, privación de libertad, secuestro; por delitos relativos a la libertad sexual, que afecten intereses difusos de la sociedad y los cometidos por menores que hayan conciliado la misma clase de delitos dolosos, así se establece en el artículo 59 de la Ley Penal Juvenil.

En el centro de Ilobasco cumplen medida 116 adolescentes, en El Espino hay 112, en Tonacatepeque están 92 menores de edad y en el centro femenino, en Ilopango, 20 mujeres. En el centro intermedio central están 297 jóvenes, en oriente 97 y siete más en los resguardos, metropolitano y en San Miguel.
Las autoridades del ISNA le han apostado en los últimos años a la reinserción de los jóvenes a través de diferentes componentes como el apoyo sociofamiliar, el acceso a la educación formal y no formal, atención psicosocial, ocio y deporte, arte y cultura, entre otros.



