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Curiosidades

De ictiosaurios a navegantes: el vínculo mortal de las mareas rojas

¿Qué tienen en común un reptil marino de 15 metros y un célebre navegante vasco del siglo XVI? La respuesta se encuentra en una cadena alimenticia letal. Las toxinas producidas por microalgas, responsables de las temidas mareas rojas, han dejado un rastro de muertes masivas que conecta la paleontología con la historia naval.

Un fenómeno capaz de doblegar tanto a gigantes prehistóricos como a experimentados marineros.

De la circunnavegación a un episodio fatal

Juan Sebastián Elcano es recordado por completar la primera circunnavegación del mundo en 1522, tras la muerte de Fernando de Magallanes, líder original de la expedición.

La travesía, iniciada en 1519 con cinco embarcaciones rumbo a las islas Molucas, representó una de las mayores hazañas marítimas de la historia. La expedición atravesó el Atlántico, cruzó el estrecho que hoy lleva el nombre de Magallanes y se adentró en el océano Pacífico, enfrentando condiciones extremas, enfermedades y conflictos.

Tras la muerte de Magallanes en la batalla de Mactán, en Filipinas, a manos de los guerreros del poderoso cacique Lapu-Lapu en un ataque donde resultó herido primero en una pierna con una flecha envenenada y luego atacado con lanzas de bambú y cimitarras, la expedición quedó debilitada hasta que Elcano asumió el mando de la nao Victoria para emprender el regreso.

Sin embargo, poco tiempo después, un episodio inesperado marcaría su destino.

Durante su travesía en el Pacífico, varios tripulantes consumieron un pez de gran tamaño descrito como poseedor de “dientes como de perro”. Poco después, quienes lo ingirieron enfermaron gravemente, incluido Elcano, quien falleció el 4 de agosto de 1526 tras varios días de agonía.

Se presume que el pez pudo haber sido una barracuda (Sphyraena barracuda), especie asociada a la ciguatera, una intoxicación causada por toxinas presentes en la cadena alimenticia marina.

Una toxina invisible en la cadena alimenticia

La ‘ciguatera’ tiene su origen en microalgas conocidas como ‘dinoflagelados’, particularmente del género Gambierdiscus toxicus, que crecen en arrecifes tropicales.

Pequeños peces herbívoros consumen estas algas y acumulan la toxina en sus tejidos. A medida que son devorados por depredadores más grandes, la sustancia se concentra progresivamente, alcanzando niveles peligrosos en especies como la barracuda.

La ciguatoxina es muy resistente: no se elimina al cocinar, congelar ni mediante procesos tradicionales, lo que la convierte en un riesgo difícil de detectar, más riesgoso en el tiempo del siglo XVI.

Un fenómeno que se remonta a la prehistoria

Mucho antes de estos episodios en la historia humana, eventos similares pudieron haber ocurrido en los océanos prehistóricos, por ejemplo, investigaciones actuales apuntan a que mortandades masivas de ictiosaurios —reptiles marinos que habitaron la Tierra hace millones de años— podrían estar relacionadas con fenómenos similares a las mareas rojas.

Estos animales, que dominaron los mares durante el Mesozoico, han sido hallados en yacimientos donde múltiples individuos murieron simultáneamente, sin señales de depredación ni enfermedad aparente.

Uno de los casos más llamativos es el de Shonisaurus popularis, cuyos restos fueron encontrados en Nevada. En este sitio se identificaron al menos 37 ejemplares de gran tamaño, de hasta 15 metros de longitud, que habrían muerto todos al mismo tiempo.

La ausencia de crías, heridas o signos de ataque ha llevado a los científicos a considerar la posibilidad de una intoxicación masiva. Con lo que una marea roja podría haber contaminado grandes bancos de peces o calamares, que al ser comidos por estos reptiles, les provocó la acumulación de éstas toxinas.

Un peligro persistente en océanos

Desde la prehistoria hasta la era de las exploraciones, las mareas rojas han demostrado ser un fenómeno silencioso pero devastador. Invisibles al ojo humano, estas toxinas han sido capaces de alterar ecosistemas enteros y afectar incluso a quienes parecían dominar el mar.

Un recordatorio que, más allá de tormentas y batallas, algunos de los mayores peligros del océano siguen siendo un misterio.

César Arias

Además de redactor y periodista de En La Mira Noticias, ha laborado en otros periódicos digitales como Cuscatlán Hoy. Fue líder del proyecto universitario El Enfoque el cual que publica contenidos estilo revista, con temáticas de historia, naturaleza, ciencia, curiosidades y mundo. Cuenta con un diplomado para Contenidos Digitales entre otros cursos y seminarios.
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