El diputado Raúl Beltrán Bonilla dijo que hay que esperar que indican las investigaciones sobre las “plazas fantasmas”

El diputado por el PCN, Raúl Beltrán Bonilla estuvo esta mañana en la entrevista de TCS donde se abordaron temas como las “plazas fantasmas” y otros temas relacionados con la política del país.
Sobre las plazas fantasmas que se dice existen en la Asamblea Legislativa, el diputado pecenista dijo que en derecho hay un adagio que reza que “lo que se acusa debe probarse”. Bonilla dijo que todo inició con la denuncia del sindicato del parlamento que aseguró que existan mil 200 plazas fantasmas.
Bonilla aseguró que hasta ayer no se había encontrado ninguna evidencia de que esas acusaciones fueran ciertas, sin embargo señaló que de acuerdo a los artículos 236, 237 y 238 de la Constitución Política los diputados, aunque abandonen el cargo están obligados a responder.
El diputado recordó que el problema inicia cuando el presidente del parlamento, Mario Ponce, y se encuentra que Norman Quijano despachó cerca de 300 trabajadores en 2018, y la Corte Suprema le ordena a Ponce reinstalarlos, y la Fiscalía está inspeccionando Recursos Humanos donde está esta información de lo que pasó, “y la Corte Suprema de Justicia para allá van después” y señaló que el Presidente tiene derecho a exigir esta acusación por él es el que manda”.
Sobre la información que ha surgido de que el PCN tiene 185 empleados a un promedio de 20 personas por cada diputado, ante esto Bonilla dijo desconocer, pero aseguró que él solo tiene 7 personas trabajando.
Bonilla señaló que lo que hay que hacer es esperar lo que investigue la Fiscalía que trabajará hasta el 22 de este mes y si hay cometimiento de delito con las “plazas fantasmas”, alguien tendrá que responder por eso.
Sobre las contrataciones que han hecho los actuales diputados y que al finalizar su gestión tendrán que abandonar las plazas, a no ser que los trabajadores consideren pelear por estos cargos, dijo que eso así es. Cada diputado hace sus contratos y de seguro los diputados que lleguen, todos tendrán que dar empleo a personas de confianza para que trabajen y colaboren con los parlamentarios entrantes.



