Choferes de autobuses en Londres anuncian huelga por las altas temperaturas

Un sindicato que representa a unos 1,500 conductores de autobuses en Londres iniciará este viernes una serie de huelgas intermitentes para exigir mejores condiciones laborales ante las elevadas temperaturas que deben soportar durante sus jornadas.
Los trabajadores pertenecen a Arriva, una de las empresas encargadas de operar los tradicionales autobuses rojos de la capital británica bajo contratos con Transport for London (TfL).
El sindicato sostiene que los conductores llevan años reclamando medidas para hacer frente al calor dentro de las cabinas, especialmente ante el aumento de las temperaturas durante los veranos. Según la organización, el interior de los espacios destinados a los conductores puede alcanzar hasta 40 grados Celsius.
Estas condiciones han provocado casos de cansancio extremo, mareos y deshidratación entre los trabajadores, de acuerdo con las denuncias sindicales.
La primera jornada de paro está programada para este viernes y se extenderá durante dos días. Posteriormente, los trabajadores tienen previstas nuevas interrupciones entre el 18 y el 21 de agosto, así como del 25 al 28 del mismo mes.
El calendario de protestas contempla además cuatro jornadas de huelga durante septiembre y otras cuatro en octubre, mientras continúan las negociaciones con la compañía.
El reclamo ocurre en medio de un debate cada vez mayor sobre la necesidad de sistemas de climatización en el transporte y otros espacios de Londres. El metro de la ciudad tampoco dispone de aire acondicionado de forma generalizada, tanto en sus estaciones como en los vagones, mientras que este sistema también es poco habitual en comercios y viviendas antiguas.



