Sindicalistas de ASTRAM cierran calles y piden detención del alcalde Ernesto Muyshondt

Tal como lo anunciaron ayer, esta mañana los sindicalistas de la Asociación de Trabajadores Municipales (ASTRAM), cerraron diferentes calles desde las 4:30 de la mañana y la gente tuvo que caminar a sus trabajos. El paso vehicular fue habilitado en los diferentes puntos a las 7:30 de la mañana.
Astram cerró las entradas principales al Gran Salvador en protesta contra el alcalde capitalino Ernesto Muyshondt a quién acusan de “corrupción”, y para presionar a las autoridades su detención.

Entre las calles que fueron cerradas está la carretera Comalapa a la altura del Monumento a la Paz, en la Carretera de Oro en la entrada a San Martín, en la Troncal del Norte a la altura de la intersección con la 29 calle poniente, también en l bulevar del Ejército por la zona del puente Eureka.
Igualmente los sindicalistas habían bloqueado la entrada de Santa Tecla, a la altura de Las Delicias y todo el tráfico por la zona de Los Chorros está colapsado. También se reportan enormes congestionamientos de tráfico en vías alternas.

Los cierres que realizó Astram buscan presionar a la Fiscalía General de la República para que investigue una presunta negociación irregular entre la municipalidad y una empresa colombiana que obtuvo un contrato para la recolección de la basura en la capital.
Este miércoles 28 de abril haremos una protesta de enormes dimensiones exigiendo la captura inmediata del alcalde Neto Muyshondt y su estructura de corrupción”. Avisó Astram en su cuenta de Twitter.

Desde el pasado 15 de abril el sindicato de trabajadores municipales denunció que la Alcaldía de San Salvador no había provisto de combustible a los camiones del sistema de recolección de desechos sólido y que eso los imposibilitaba recolectar la basura.
Ernesto Muyshondt reaccionó anoche en su cuenta de Twitter a las protestas anunciadas: «la persecución política, el acoso, el uso indiscriminado de recursos e instituciones del Estado para atacar a los adversarios ahora es parte del día a día del Gobierno Bukele. Su ministro más delincuente es el encargado de estas campañas asquerosas».



