Daniela, una niña como muchas que trabajan día a día para salir adelante

Daniela Estela Parada Gómez es una joven humilde de 16 años de edad, que estudia primer año de bachillerato Técnico Vocacional Administrativo Contable en el instituto Nacional de San Miguel, INFRAGA.
El día de la clausura fue uno de los más felices de su vida pues estaba cosechando el fruto de su esfuerzo.

Daniela llegó al acto de clausura con su delantal puesto, emocionada y con lágrimas en los ojos porque se había llevado el primer lugar en su sección.
Cuando le
impusieron la medalla y le entregaron el diploma, la joven comenzó a llorar de
emoción, y no es para menos, Daniela es la mayor de tres hermanos, su progenitora
Miliana Gómez, es una mujer que hace el papel de madre y padre en medio de la
pobreza en que viven.

Daniela se esfuerza mucho para ayudar a su madre y además poder seguir estudiando. Se levanta a las 3:30 de la madrugada a ayudarle a su mamá en un puesto en el mercado que está en la 4ª. Calle poniente de San Miguel.
El sueño de
Daniela es aprender inglés y convertirse
en licenciada en Administración de Empresas y así poder ayudar a su madre y
hermanos a salr adelante.

Como Daniela hay muchos niños y niñas que trabajan por la mañana y estudian por la tarde. A diario los vemos en las calles cerca de los mercados o vendiendo en las casas y colonias de todo El Salvador, un país donde la diferencia social es muy alta, donde hay empresarios, políticos y funcionarios de gobierno que ganan miles de dólares mensuales, pero también hay miles de familias como la de Daniela que luchan día a día para salir adelante.



