El estándar europeo «es posible»: Las ventajas para ampliar el piloto a escala nacional, según Bukele

El presidente Nayib Bukele afirmó que lograr en las escuelas públicas salvadoreñas los niveles de desempeño educativo de Alemania y Suecia «es posible». El mandatario se refirió este lunes a los resultados de la evaluación PISA for Schools aplicada a 1,198 estudiantes de los 171 centros educativos participantes en el piloto educativo.
Los datos, evaluados mediante un instrumento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y respaldados por el Banco Mundial, muestran que los alumnos obtuvieron puntajes en lectura, matemáticas y ciencias comparables con los promedios de ambas naciones europeas.
Bukele aclaró que estos resultados no representan el promedio nacional ni constituyen una muestra estadísticamente representativa de todo el sistema educativo. Explicó que las instituciones seleccionadas no poseían un rendimiento académico excepcional previo, sino que cumplían con requisitos básicos de infraestructura, conectividad y disposición para adoptar el nuevo modelo educativo.
El programa piloto incluye tutores de inteligencia artificial desarrollados junto a Grok, Kira Learning e I Hate Flying Bugs, además de la cooperación económica y técnica del Banco Mundial, la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Los resultados «nos dicen que lograr esos niveles de desempeño en escuelas públicas salvadoreñas ES POSIBLE. Este es quizás el hallazgo más importante. Durante décadas, se nos ha dicho que transformar la educación toma generaciones. Que la pobreza determina los resultados educativos. Que nuestras escuelas públicas simplemente no pueden competir con las escuelas en países desarrollados», señaló.
«Sin embargo, aquí tenemos niños salvadoreños, asistiendo a escuelas públicas salvadoreñas, enseñados por maestros salvadoreños y apoyados por tutores de IA, dentro de nuestro sistema educativo público existente, obteniendo resultados comparables con estudiantes en algunos de los países más desarrollados del mundo», destacó.
No obstante, el gobernante reconoció que el proceso de expansión a más de 1,000 escuelas y, posteriormente, a la totalidad del sistema público nacional presentará retos operativos debido a las disparidades existentes: algunas escuelas tienen una infraestructura «más débil» y una «peor» conectividad, mientras que algunos maestros se adaptarán «más rápido» que otros. Asimismo, algunas comunidades tienen mayores desafíos sociales y económicos, y la calidad de la implementación puede disminuir a medida que un programa se hace «más grande».
Las ventajas asociadas con la participación en el piloto, según el mandatario, son: «mejores» herramientas, conectividad, infraestructura, apoyo a maestros, tecnología y un modelo educativo distinto, que «son precisamente las cosas que el Gobierno puede reproducir», aseguró.
«La próxima pregunta no es si 171 escuelas pueden hacerlo. Ahora sabemos que sí pueden. La pregunta es si 1,000 pueden», señaló el presidente.
La implementación total del programa en todas las escuelas públicas del país se proyecta para un plazo de 18 meses. Los efectos definitivos de la reforma a gran escala se medirán oficialmente en la evaluación PISA nacional programada para 2029.



