La política de EE.UU. hacia El Salvador sigue igual

El secretario adjunto de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, Brian Nichols, reveló ayer que el liderazgo de la Embajada de Estados Unidos en El Salvador cambiará pero aclaró que “la política de Estados Unidos hacia El Salvador sigue siendo la misma”.
Luego de que la exrepresentante Jean Manes revelara que el gobierno estadounidense ha tomado una “pausa” en relación con el gobierno de El Salvador, el alto funcionario estadounidense informó que Estados Unidos sigue “firme” en trabajar “con el pueblo salvadoreño” en una “nación segura, próspera y gobernada democráticamente donde todos puedan prosperar”.
Nichols confirmó que Manes fue enviada para construir puentes con el gobierno de Nayib Bukele “frente al proceso antidemocrático en El Salvador”.
El representante estadounidense ratificó que el gobierno salvadoreño continúa “con acciones que debilitan la libertad de expresión, el estado de derecho, la separación de poderes y las protecciones básicas para la sociedad civil y los medios de comunicación independientes”. Pese a ello, advirtió, se comprometen a “ayudar al pueblo salvadoreño” a construir esa nación.
«Aunque el liderazgo de la Embajada cambie, la política de Estados Unidos hacia El Salvador se mantiene igual” señaló Brian Nichols, secretario adjunto del hemisferio occidental del Depto. de Estado.
Luego de los señalamientos a la encargada de negocios, Jean Manes, por parte del gobierno salvadoreño, varios analistas y dirigentes de partidos de derecha aseguraron que las relaciones entre Estados Unidos y El Salvador se encontraban en una “pausa”, sin enbargo las declaraciones de Brian Nichols confirman lo contrario.
Manes realizó esfuerzos por negociar con el gobierno salvadoreño para revertir acciones como la destitución de la Sala de lo Constitucional salvadoreña y la posterior sentencia de la misma que habilitó la reelección presidencial inmediata, que estaba prohibida por la Constitución, pero sus señalamientos no fueron aceptados por el gobierno salvadoreño ni por la bancada de Nuevas Ideas, señalando que El Salvador es un país soberano y ningún país puede interfrir en sus decisiones.
Ernesto Castro dijo que EE.UU. debe entender que están ordenando la casa. «Seguiremos trabajando con nuestro principal aliado, pero seguiremos ordenando nuestra casa, sin duda”.


