Tres cambios que Joe Biden ya introdujo en las relaciones de EUA con América Latina

Paso a paso y sin el estruendo habitual de su antecesor, el presidente Joe Biden ha comenzado a cimentar una nueva relación de Estados Unidos con América Latina.
A menos de un mes de su inicio, el gobierno de Biden tomó diversas acciones hacia la región que contrastan como el día y la noche con las políticas del expresidente Donald Trump.
A continuación, un análisis de tres de esos cambios:
1. Mayor presión por democracia, corrupción y derechos humanos
EE.UU. ha vuelto a poner en la mesa de su trato con América Latina temas de democracia, corrupción y derechos humanos, aumentando la presión sobre algunos países.
Esto supone una novedad respecto a Trump, quien relegó esos asuntos en su vínculo con los gobiernos de la región, excepto los de Venezuela, Cuba y Nicaragua por motivos ideológicos, señalan expertos.
Sobre Nicaragua, Washington indicó este mes que está «profundamente preocupado por la creciente represión del gobierno del presidente (Daniel) Ortega».
«Ortega está conduciendo a Nicaragua hacia la dictadura», indicó el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, y reclamó un «cambio de rumbo» al mandatario.
Pero también ha lanzado advertencias a otros gobiernos de la región que solían escapar de las críticas de Trump.
A finales de enero, Price indicó en un comunicado que EE.UU. seguía de cerca el intento del Congreso de Guatemala de colocar en la Corte de Constitucionalidad a un juez con acusaciones de obstrucción de la justicia y vínculos con un empresario acusado de corrupción.
2. El fin de los acuerdos de «tercer país seguro»
La mayor inquietud de Trump respecto a América Latina era detener el flujo de migrantes hacia EE.UU., y para ello endureció políticas dentro y fuera del país.
Biden quiere desmantelar ese legado y su gobierno ya ha tomado una acción concreta: suspendió los acuerdos de cooperación de asilo firmados por Trump en 2019 con Guatemala, El Salvador y Honduras.
3. Revisión de sanciones a Venezuela
Otro cambio que se esperaba del gobierno de Biden era un relajamiento de algunas sanciones a Venezuela, y eso ha comenzado a ocurrir.
El Departamento del Tesoro habilitó este mes ciertas operaciones en puertos y aeropuertos del país sudamericano que habían sido vedadas por el gobierno de Trump.
La medida está lejos de significar un fin de las sanciones al sector petrolero venezolano: el Tesoro aclaró que la nueva autorización excluye actividades de exportación de diluyentes a Venezuela, necesarios para refinar el crudo.



