Nayib Bukele: qué supone que el presidente de El Salvador tenga «poder absoluto» con el control de la Asamblea Legislativa

Por BBC
El partido de Nayib Bukele, Nuevas Ideas, consiguió un resultado inédito en las elecciones a la Asamblea Legislativa en El Salvador.
Aunque su nombre no estuvo en las boletas, el Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se perfila como el gran ganador de las elecciones legislativas y municipales de este domingo.
Con más del 80% de las actas procesadas, su partido, Nuevas Ideas, y sus socios obtendrían dos tercios de la Asamblea Legislativa (Congreso), la mayoría absoluta, un hecho que no se veía en el país centroamericano desde hace más de dos décadas.
El TSE indicó que votaron más del 50% de los inscritos en el padrón electoral, en un país de más de 7 millones de habitantes, una cifra menor que en las pasadas elecciones presidenciales, pero mayor que las dos anteriores legislativas.
La ya casi segura victoria no solo le permitirá a Bukele pasar leyes y aprobar presupuestos sin el contrapeso de la oposición, sino que también lo llevará a controlar prácticamente todas las ramas del gobierno.
«Las elecciones del Legislativo son las que llevan a lo que en El Salvador se conoce como elección de segundo grado o de funcionarios de segundo grado, que van desde el Fiscal General, un tercio de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, el Procurador General hasta la Procuraduría de Derechos Humanos, Corte de Cuentas, entre otras instituciones».
El conteo de votos se ha prolongado durante varias horas de la madrugada del lunes.
«Esto significa que si el partido del Presidente domina el Legislativo, tiene también la oportunidad de controlar el poder judicial y los órganos de segundo grado, como la fiscalía, lo que le da un poder bastante considerable y sin contrapesos», indican los analistas políticos.
«Esto implica un gran desafío para Bukele, porque tradicionalmente se ha quejado de que no puede hacer cosas porque no tiene poder. Aquí hay dos elementos: o cumple y le va bien, o no cumple y se le acabará su luna de miel con los salvadoreños», opinan.
Sin embargo, los más críticos con el Gobierno temen que un «poder absoluto» pueda ser el «fin de la institucionalidad» en el país latinoamericano.
«Desde que llegó a la presidencia, Bukele no solo ha mostrado rasgos importantes de autoritarismo, sino que ha debilitado significativamente las instituciones y ha ignorado muchos de los controles impuestos a la acción ejecutiva» le dice a BBC Mundo José Miguel Cruz, experto en El Salvador de la Universidad Internacional de Florida, en Miami.
Los más críticos con el Gobierno temen que la victoria de Nuevas Ideas sea el «fin de la institucionalidad» del país, ya que opinan que Bukele ha mostrado «rasgos importantes de autoritarismo».
«Dados estos precedentes, existe el temor entre muchos sectores de que esta acumulación excesiva de poder pueda significar la destrucción definitiva de las instituciones democráticas en el país», agrega.
El carismático y popular gobernante de 39 años que gobierna El Salvador desde mediados de 2019 niega las acusaciones de autoritarismo y afirma que sus adversarios se oponen a sus políticas porque con el ascenso de su proyecto ven amenazados «sus privilegios».



