Las vacunas que se aplican en El Salvador son eficaces contra las variantes conocidas del COVID-19
AFP
El doctor Carlos Ortega, experto en virología de la Universidad de El Salvador, explica el panorama y subraya la importancia de recibir las dosis anticovid, de cualquiera de las cinco disponibles en el sistema de Salud.
Que un experto como el doctor Carlos Ortega, hable con esperanza y optimismo, a pesar de que cada mes aparecen más variantes de la COVID-19, es acercarse desde la ciencia al panorama que ahora vivimos en El Salvador y el mundo, en medio de una pandemia que ya acabó con la vida de no menos de 3,941,475 personas a nivel global, según datos de la Universidad Johns Hopkins.
Hasta este 5 de julio de 2021, 2,409 de los decesos han ocurrido en El Salvador, de acuerdo con datos oficiales dados hasta el martes pasado. Aunque son muchas más las muertes, por el alto nivel de subregistro.
Con el paso del tiempo van surgiendo más variantes del nuevo Coronavirus, ese que cambió al mundo cuando fue descubierto en diciembre de 2019 en Wuhan, China. Desde entonces, “ya se ha detectado más de 500 variantes en todo el mundo”, explica Ortega, algo que es normal porque todos los virus, por naturaleza, tienden a mutar, es decir, a generar cambios para irse adaptando. Por tanto, este es un tema altamente cambiante. Como el mismo virus.

A esas cientos de variantes la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decidido reordenarlas de acuerdo con el alfabeto griego, ya que hasta hace pocas semanas se les nombraba por dónde habían sido detectadas por primera vez, por lo que comenzaron a surgir nombres como la variante de California, la de Reino Unido, la de Sudáfrica, etc.
Además de este reordenamiento, la OMS las ha colocado en tres categorías: de interés, de preocupación, y de gran impacto.
Dentro de las “de interés” están las que han tenido cambios que “sugieren que pueden tener mayor transmisibilidad, o tener algún impacto en el diagnóstico o en la respuesta al tratamiento, o a futuro pudiesen tener un impacto en la eficacia de la vacuna, pero es algo todavía no establecido”, detalla el doctor Ortega.
Luego van las variantes “de preocupación”, que incluyen todas las características de la categoría anterior, pero que “también se ha demostrado en el campo que sí son más transmisibles, que tienen una respuesta reducida al suero de pacientes convalecientes y a algunos antivirales, y una disminución a la respuesta a la vacuna”, por lo que “sí pueden estar provocando un mayor número de casos”, advierte el especialista en virología.



