El FMI está pidiendo a Bukele que deje de lado la implantación del bitcoin

En Frente a Frente participó Álvaro Artiga González catedrático de la UCA y politólogo con quien se abordaron temas de país como la implementación del bitcoin y la respuesta del Presidente Nayib Bukele.
Sobre lo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó a El Salvador de que retornara l dólar como moneda y renunciara al bitcoin, Álvaro Artiga dejo que es un poco complicado porque El Salvador necesita más de mil millones de dólares para salir de sus compromisos de este año dijo que los salvadoreños no pueden avalar estas exigencias del Fondo porque en años anteriores nos impulsaron a medidas que han sido negativas.
Sobre la postura del Presidente Nayib Bukele que se niega a acatar las recomendaciones del FMI señaló que es difícil señalar que el mandatario tiene un “as bajo la manga” y señaló que Bukele está buscando alternativas posiblemente su reciente viaje a Turquía es una alternativa ante esta situación.
Señaló que El Salvador está en un proceso de transición y no se sabe cuál será la decisión del Presidente, porque depende de saber si se va a reelegir o está buscando apoyo de otras naciones en el campo económico para solventar los problemas de país y dejar de lado lo que el FMI está demandando.
Artiga dijo que: “El Salvador tiene en este momento una coyuntura parecida a la de 1880 con donde se impulsa el cultivo del café y unas familias utilizan El Estado para darle ese giro a la economía y el país se convirtiera en un gran exportador de café”.
Señaló que puede ser una época similar a los años 60 y posteriormente a los 90, cuando un grupo de familias salvadoreñas impulsaron la economía y utilizaron al Estado para impulsar sus negocios, “yo creo que hoy estamos en una situación similar, en donde de nuevo, algunas de esas familias que desde el Estado adoptan medidas para impulsar sus negocios económicos”.
Artiga apuntó que lo que se puede ver es que Bukele va a seguir con su política monetaria a pesar de lo que diga el FMI porque se puede leer que el Presidente piense: “me estás amenazando, pero al final no vas a hacer nada”.




