Casco certificados son obligación para los motociclistas a partir de hoy

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso de un casco adecuado puede reducir hasta en un 40 % el riesgo de muerte y hasta en un 70 % las lesiones graves.
La reforma a la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial comienza a aplicarse este 29 de diciembre de 2025, y con ella se vuelve obligatorio que motociclistas y acompañantes utilicen cascos con certificaciones internacionales reconocidas. Además, los vehículos que trasladen niños menores de cinco años deberán contar con una silla de retención infantil instalada.
Entre los sellos admitidos están DOT (Estados Unidos), ECE (Europa), Snell Memorial Foundation y la norma colombiana NTC 4533. Dichas certificaciones responden a estándares internacionales relacionados con resistencia, absorción de impacto y protección estructural del casco en caso de siniestro.
En el mercado salvadoreño, la certificación DOT es una de las más frecuentes. Los precios varían desde modelos económicos sin certificación que rondan los $15, hasta cascos certificados con rangos entre $60 y $80; algunos modelos profesionales superan los $200.
El incumplimiento de la normativa puede resultar en multas de hasta $150. También se verificará que el casco cuente con protector cortavientos y visera certificada; de lo contrario, será considerada una infracción muy grave, con sanción de $150 adicionales.
Sillas de retención infantil
La reforma establece que los menores de cinco años deben viajar en una silla de retención infantil instalada de forma correcta. No se exige una certificación específica ni un modelo obligatorio; sin embargo, el viceministro de Transporte, Nelson Reyes, enfatizó que la responsabilidad recae en los padres o responsables del menor, quienes deben asegurar que el dispositivo sea adecuado a la edad, peso y estatura del niño.
El traslado de un menor sin una silla debidamente colocada equivale a una multa de $150. Las autoridades recalcan que una instalación incorrecta reduce drásticamente la protección del sistema, por lo que instan a los adultos a verificar su ajuste y anclaje antes de iniciar la marcha.
Plazo de un año para aplicación
El Gobierno otorgó un periodo de adaptación de un año desde la aprobación de las reformas a finales de 2024. Este plazo buscaba evitar incrementos en los precios por demanda y dar oportunidad a los conductores de adquirir el equipo con tiempo, ya sea en comercios locales o mediante importación.
“Se dio ese margen para que cada motociclista pudiera equiparse sin que hubiera aumentos injustificados”, reiteró el viceministro Reyes.
Con la entrada en vigencia plena, las autoridades iniciarán inspecciones para verificar que los motociclistas porten cascos certificados y que los vehículos que transporten niños utilicen sillas de retención infantil.
La implementación pretende disminuir la gravedad de los accidentes y reforzar la cultura de seguridad vial, poniendo énfasis en la protección de motociclistas y de los menores en carretera.





